El símbolo del bote abierto con un número de meses —el "PAO"— es la referencia real, no la fecha de compra. Te explicamos por qué es el aire que entra con cada uso, y no el paso del tiempo en sí, lo que estropea la fórmula, qué señales indican que toca tirarla antes de plazo y por qué añadirle agua para "revivirla" es mala idea.
Una máscara de pestañas dura entre 3 y 6 meses una vez abierta, independientemente de si queda producto en el tubo o no. El motivo no es que la fórmula "caduque" como un alimento, sino que el aire entra en el bote cada vez que sacas el cepillo, lo que reseca la textura y favorece la proliferación de bacterias en un producto que se usa directamente sobre una zona tan sensible como el ojo.
Si nunca te has parado a pensar en la fecha en la que abriste tu máscara actual, esta guía te ayuda a saber cuándo toca renovarla y cómo alargar un poco su vida útil sin arriesgar la salud de tus ojos.
Por Paula Luzardo · lacomparativa.com
A diferencia de una base de maquillaje o una sombra de ojos, que pueden durar más de un año, la máscara de pestañas se aplica con un cepillo que entra y sale del tubo constantemente, arrastrando aire y bacterias de las pestañas cada vez que la usas. Esto crea un entorno húmedo y oscuro dentro del bote —perfecto para que las bacterias se multipliquen— y explica por qué las máscaras tienen una vida útil mucho más corta que el resto del maquillaje.
El símbolo del bote abierto con un número (por ejemplo, "6M") indica los meses recomendados de uso tras la apertura, y en las máscaras de pestañas ese número suele ser de los más bajos de todo el neceser.
La fórmula empieza a secarse desde el primer uso, aunque al principio no lo notes. Hacia el segundo o tercer mes, es habitual que empiece a costar más deslizar el cepillo o que se formen pequeños grumos que antes no aparecían. Eso es una señal temprana de que la fórmula está perdiendo la textura original, aunque el producto en sí no haya "caducado" todavía del todo.
Saber la fecha de apertura te sirve para decidir cuándo renovar la máscara antes de que empiece a dar problemas de aplicación o, peor, de irritación ocular. No te sirve, en cambio, para "alargar la vida" de una máscara que ya huele mal o que ha cambiado de textura de forma evidente: en ese caso, se tira sin más, tenga los meses que tenga.
La recomendación general de 3 a 6 meses es orientativa, y algunos factores la acortan: compartir la máscara con otra persona, usarla con las manos sucias, guardarla en un lugar húmedo o "resucitarla" añadiendo agua o suero salino cuando se seca son prácticas que reducen su vida útil real, además de aumentar el riesgo de infección ocular. Si tienes los ojos sensibles o usas lentillas, es recomendable ser todavía más estricta con el plazo de 3 meses en lugar de estirarlo a 6.
Tiene sentido seguir usando la máscara si no ha pasado el plazo recomendado, si la textura sigue siendo cremosa y se desliza bien, y si no hay ningún cambio de olor. No tiene sentido seguir usándola —da igual cuánto producto quede en el tubo— si ha pasado más de medio año desde que la abriste, si huele distinto a como olía al principio, si la textura se ha vuelto grumosa o muy seca, o si has tenido cualquier tipo de infección ocular reciente, en cuyo caso lo recomendable es desecharla de inmediato.
La forma más sencilla es escribir la fecha con un rotulador permanente en la base del tubo el día que la estrenas. Si no lo hiciste, usa como referencia la última vez que recuerdes haberla comprado y, ante la duda, es más seguro tirarla que arriesgarse.
No es recomendable. Añadir agua o suero salino diluye los conservantes de la fórmula y crea un entorno todavía más propicio para las bacterias, aumentando el riesgo de infección ocular sin resolver realmente el problema de la textura.
No, la vida útil de 3 a 6 meses aplica por igual a ambos tipos, porque depende de la exposición al aire y no de si la fórmula es resistente al agua.
Sí, puede causar irritación, conjuntivitis u otras infecciones oculares, especialmente si se comparte con otras personas o se ha guardado en malas condiciones. Si tienes cualquier molestia en el ojo tras usar una máscara antigua, es mejor consultar a un profesional y descartar el producto.
Si lo que te preocupa no es cuánto dura el bote sino si tu máscara actual es segura para tus ojos sensibles o el uso con lentillas, tenemos una guía dedicada sobre la mejor máscara de pestañas para ojos sensibles. Y si dudas entre una fórmula resistente al agua o una normal, te lo explicamos en la guía de máscara de pestañas waterproof o normal.
¿Buscas una máscara nueva para sustituir la que toca tirar? Consulta nuestra guía completa de las 7 mejores máscaras de pestañas de 2026.